Decorativas, elegantes, espléndidas: Las camelias.


Por Nelly Peri

Si posee un jardín con sectores de media sombra o lugares luminosos protegidos del sol, seguramente podrá ser felíz cultivador de una o varias plantas de camelia.

La camelia japónica es un árbol o arbusto originario de China y Japón. Todo es armónico en dicha planta: su porte erguido y bien ramificado, sus hojas persistentes de un verde brillante, coriáceas, ovaladas; sus flores simples o dobles de 5 a 15 cm. de diámetro y abundantes.

 

Antes de adquirirla, recorra los viveros, compare precios y también vea las variedades existentes para luego decidir. Conviene comprar ejemplares medianos. Aprecie los tonos de las flores: las hay rosadas, blancas, rojas y variedades estriadas. También la forma: aplanadas, en embudo, muy dobles, con hermosos estambres amarillos.

El suelo apropiado debe estar compuesto por cinco partes de tierra negra, dos de resaca de río y tres partes de turba o hojas de pino. Prospera en un compuesto ácido, no se adapta a las tierras calcáreas.


Foto Daniel Szawarsky

La intensidad del color y el brillo de las hojas, se acentúan con la acidez del suelo. El agregado de pequeñas cantidades de sulfato de hierro, atenúa la clorosis (hojas nuevas amarillas). Si respeta estas condiciones no tendrá ninguna dificultad para cultivarlas, son plantas sanas y vigorosas.

Necesitan abundante cantidad de agua en el verano, moderado y semanal en el invierno seco. El agua calcárea la perjudica, procure reservar agua de lluvia.
La plantación desde mediados del otoño hasta principios de la primavera favorece el desarrollo inicial. Es de crecimiento lento. Si necesita transplantarla, hágalo al finalizar la floración invernal. (Esta es otra ventaja, el que florezca en una época donde no hay casi flores).

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La flor de la camelia no posee tallo, por lo que para su utilización como flor cortada necesita alambres u otro elemento de fijación. Se adaptan muy bien a climas más fríos, llegando a soportar sin mucha dificultad temperaturas de 19 y 15 grados centígrados. Por lo tanto, en Mar del Plata crecen sin dificultad.
A principios del otoño colocar un acolchado de turba alrededor del tronco. Como operaciones de cultivo o cuidados aconsejables se encuentran: la pulverización o humidificación de las hojas y tallos en días secos. La multiplicación se lleva a cabo por semilla, esqueje, acodo o injerto y es realizada por especialistas. Las formas con flores simples se propagan por semillas recogidas y sembradas en otoño. Generalmente no se le efectúan podas.

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Tiene buenas condiciones de sanidad, pero a vece en el envés de las hojas se encuentran cochinillas que se deben tratar con insecticidas específicos.
Modelo de perfección en todo el mundo de la vegetación ornamental, se emplean con enorme función decorativa en jardines, patios interiores y en terrazas protegidas.

 

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