FIN DE WINDOWS XP

 

Microsoft lleva más de un año avisando por activa y por pasiva la finalización del soporte del vetusto sistema operativo Windows XP, en todas sus versiones, al igual que el paquete ofimático Office en su versión 2003.

Estamos hablando de apenas 12 años de antigüedad, pero en la informática y en esta Sociedad de la Información, más de una década representa enormes diferencias tecnológicas que se conforman en una importante barrera, cada vez mayor, a su uso.

 

 

Las razones de migrar (cambiar de Windows)


Las razones que desgrana Microsoft en su comunicado son contundentes y llenas de sentido común. Pero es importante señalar que esto no significa que desde el 8 de abril de 2014, Windows XP y Office 2003 dejen de funcionar de forma repentina, sino que ya no habrá más actualizaciones de seguridad o soporte técnico para Windows XP y Office 2003, y esto puede derivar en problemas como:
  • Mayores costes y menor productividad: La reducción de los costes operativos y mejora de la productividad de los empleados está entre las principales prioridades de las empresas. Atendiendo a ello no deja de ser sorprendente que el 47% de las pymes indique que la falta de presupuesto sea la principal razón por la que no sustituyen los viejos PCs, pese a los problemas frecuentes y pérdida de productividad que ocasionan (Techaisle, 2013). A pesar de ello, la sustitución de los viejos PCs y la migración a las versiones actuales de Windows y Office en la mayoría de casos tiene un menor coste si se evalúa la situación a largo plazo. Según el mismo informe, los pequeños negocios gastarán una media de 427 dólares en reparaciones de PCs con una antigüedad superior a los cuatro años, sin mencionar las horas de productividad perdidas en la resolución de problemas.
  • Exposición de la seguridad y riesgos de compatibilidad: la seguridad es, por supuesto, una de las grandes preocupaciones para todos los negocios. La falta de soporte y los equipos sin actualizar incrementa el riesgo de padecer graves de seguridad. De hecho, un reciente informe realizado por el equipo Trustworthy Computing de Microsoft ha demostrado que Windows XP es cinco veces más susceptible de sufrir infecciones por virus y ataques con éxito que Windows 8.1.
  • Falta de nuevas aplicaciones: Tras el 8 de abril de 2014 los desarrolladores de aplicaciones y vendedores de soluciones independientes (ISVs), que desarrollen soluciones para Windows XP, no mantendrán el mismo nivel de atención a las aplicaciones existentes, y dejarán de desarrollar nuevas soluciones. En otras palabras, independientemente de los programas que utilice en Windows XP en la actualidad, dejará de beneficiarse de nuevas características u otros avances. Sus PCs no evolucionarán para adaptarse a los requisitos de los clientes y el mercado, perdiendo la carrera de la competitividad.

 

Conclusiones


Existen múltiples razones para que una compañía o un usuario personal debieran migrar a un sistema operativo moderno (sin duda Windows 8.x), pero en mi experiencia casi siempre existen varias razones que se repiten en muchos casos. La imposibilidad de tener un Internet Explorer decente, ya que Windows XP SP3 solo permite actualizarse hasta la versión 8 del IE, el cual deja mucho que desear en estos tiempos del IE11; la imposibilidad de instalar programas modernos; el temor por la inseguridad de un Sistema Operativo con 13 años de parches.

Por otro lado, por la propia construcción de WindowsXP, hay muchos programas ligados al hardware físicamente, que por causas ajenas al cliente/usuario no han sido actualizados en sus drivers o en su código. Y que impiden, literalmente, el migrar hacia un sistema operativo moderno al no poder acceder al dispositivo físico con la permisividad que se alcanza en XP.

 

Hasta el proximo artículo.

 


Martin Onzari

ONZARINET

www.onzarinet.com

 

Fuente: Xataka